Antínoo parte de la imagen de la escultura clásica para transformarla en una pieza de lenguaje contemporáneo. La obra mantiene la elegancia, la idealización y la serenidad asociadas al retrato escultórico antiguo, pero las reinterpreta mediante el color, el contraste y una estética cercana al arte pop.
Los tonos azules y turquesas de la figura se enfrentan al fondo cálido, creando una composición de fuerte impacto visual. De este modo, una imagen vinculada a la tradición clásica se convierte en un objeto pictórico actual, situado entre la referencia histórica y la cultura visual contemporánea.



















Valoraciones
No hay valoraciones aún.